Como hemos venido hablado desde hace varias entradas, la seguridad laboral en nuestro entorno de trabajo es algo realmente importante, tanto para el propio trabajador como para la empresa. 

En ocasiones, nos olvidamos de la importancia que supone llevar un buen calzado laboral, premiando más la comodidad y el estilo que la propia seguridad de la persona. Creemos que no nos va a pasar nada, pero es bien sabido que llevar un buen calzado laboral, puede prevenirnos ante ciertos accidentes y riesgos laborales. 

En la entrada de hoy queremos dejaros los tipos de calzados de seguridad que existen actualmente en el mercado para que podáis informaros acerca de las características de los mismos y decir así cuál es el más conveniente para la actividad laboral que vayamos a realizar

Según la NTP Nº 813 del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, existen en la actualidad tres tipos diferentes de calzado con elementos de protección diferenciados. Dependiendo de las necesidad de la cada ambiente laboral podemos encontrarnos con:

  • Calzado de seguridad: Cuenta con un tope de seguridad para proteger los dedos y la parte delantera del pie. Además protege contra descargas eléctricas de al menos 200J y contra la compresión de cargas de al menos 15 kN.
  • Calzado de protección: Incopora, además, un tope de seguridad para la protección de la parte delantera del pie. Debe proteger contra descargas eléctricas de al menos 100J y compresión de cargas de por lo menos 10 kN.
  • Calzado de trabajo: No necesita protección contra la compresión o descargas eléctricas, ni cuenta con protección en la parte delantera del pie.

Todos los tipos de calzado deben garantizar un mínimo de requisitos como por ejemplo: características ergonómicas adecuadas, resistencia a la tracción y a la abrasión e hidrólisis, entre las más importantes.

Fuente: http://www.insht.es/