Como os hemos comentado en nuestra entrada sobre las prendas de seguridad laboral, el calzado laboral es una prenda indispensable para estar cómodo y evitar lesiones durante la jornada de trabajo. Sin embargo, si no utilizamos un calzado adecuado podemos sufrir lesiones graves o malformaciones en los pies como juanetes, callosidades o los temidos ojos de gallo. 

Os enseñamos cuales pueden ser los problemas derivados de no utilizar el calzado laboral adecuado

  • Lesiones en los pies. Este tipo de lesiones son muy frecuentes en sectores como la construcción, la explotación forestal o el trabajo en fábrica. Las lesiones pueden ir desde pies aplastados hasta amputaciones en dedos o pies.
  • Cortes y heridas. Estas dolencias pueden ser el resultado de trabajar con elementos cortantes, como trabajar con sierras de cadena, cortacéspedes rotativos, etc.
  • Quemaduras químicas y salpicaduras con materiales inflamables y explosivos. Se trata de lesiones frecuentes en sectotrs como la minería, la fabricación de metales o la producción o manipulación de productos químicos.
  • Esquinces y fracturas. Si no llevamos un calzado antideslizante podemos sufrir caídas en suelos resbaladizos, o tropiezos en sitios con poca iluminación. En este caso, todo tipo de trabajadores pueden verse afectados por este tipo de lesiones.
  • Descargas eléctricas. Pueden ser causadas por electricidad estática o por el contacto con fuentes eléctricas, si no llevamos un calzado de seguridad adecuado. Los trabajadores de la construcción o los electricistas son los más propensos a sufrir este tipo de lesiones.