Como ya hemos hablado en entradas anteriores, los uniformes de trabajo y los equipos de protección individual (EPI) tienen una gran importancia dentro del propio puesto pues es la ropa con la que los trabajadores desarrollan sus funciones sin peligro.

Además, el uniforme de trabajo sirve a la empresa como una carta de presentación y de identidad, por lo que es de notable importancia que esté muy bien diseñado y pensado por la compañía.

A continuación os dejamos una serie de pautas de a tener en cuenta a la hora de diseñar el uniforme laboral de todos los empleados:

·Colores de la empresa: el uniforme distinguirá a todos los empleados, incluso se pueden crear colores dependiendo del grado de responsabilidad o el área a la que pertenezca. Con éste se les deberá identificar inmediatamente como empleados de la compañía.

·Logo de empresa: una buena idea es incluir el logo de la compañía en el uniformes para que la identificación sea más sencilla, incluso de camino al trabajo, con el uniforme puesto, el empleado hará publicidad de la misma.

·Tipo de vestimenta: tenemos la opción de informal o formal, dependiendo de la empresa de la que se trate y de la imagen que se quiera dar. Da igual que sea unos vaqueros con camiseta o un traje, lo importante es que se corresponda con la imagen de la empresa.

·Comodidad: esta debe ser algo inherente e indispensable en un uniforme de trabajo. El empleado debe desarrollar su actividad de la forma más cómoda posible, evitando elementos innecesarios.

·Seguridad: se debe incluir en el uniforme laboral todos aquellos elementos que proporcionen seguridad al trabajador, como los monos de trabajo, los chalecos reflectantes o los guantes, dependiendo de la actividad.

·Añadir distintivos: como hemos mencionado al principio, si deseamos distinguir por rango a los empleados, podremos añadir diferentes distintivos.