Como ya hemos comentado en nuestras últimas entradas, protegernos frente a posibles accidentes laborales es de vital importancia, más aún cuando la zona a proteger es la cabeza y la cara, pues existen ciertas actividades en las que hay que tener sumo cuidado con esta parte de nuestro cuerpo.

En la entrada de hoy queremos despejar la duda de si podemos o no personalizar nuestros cascos, como por ejemplo aplicándoles pinturas o pegatinas, pues es muy frecuente ver este tipo de estética en los cascos de los empleados ya que se le aporta un toque personal a nuestro uniforme laboral.

Según se nos informa en el portal del Instituto Nacional de seguridad e higiene en el trabajo no se puede aplicar sobre el casco del EPI ni pinturas, ni disolventes, adhesivos o etiquetas autoadhesivas salvo que el fabricante lo permita.

Tampoco es posible quitar ninguna pieza del casco o modificarla, ni se debe adaptar el casco para la fijación de accesorios en cualquier forma que no sea la recomendada por el fabricante del casco, ya que cualquier alteración sin permiso puede tener graves consecuencias para la seguridad provocando fracturas, etc.

Lo más recomendable en este caso es que en el momento de la compra o adquisición de un equipo de protección individual se tengan en cuenta los accesorios que se van a necesitar para que los profesionales nos aconsejen e indiquen qué accesorios son adecuados y cuáles son aquellos que pueden ser perjudiciales.